Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
(...)
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
En "Calle Melancolía", Malas Compañías
Emblemática canción y espléndida comparación esta del barco "que viene de la noche y va a ninguna parte" y los pies del sujeto lírico. Otra maravilla sabiniana.
Y para ti, un bis del último verso:
Si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
martes 30 de diciembre de 2008
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